En la antigua Unión Soviética, la información sobre OVNIS circuló de forma clandestina hasta 1967, año en que el gobierno, finalmente, levantaba la censura sobre los Ovnis. Visto con la perspectiva del tiempo, parece que no fue más que una maniobra, un estudiado plan del gobierno para seguir manteniendo la información acerca del fenómeno OVNI bajo estricto control. De no haber caído la URSS a principios de los noventa, posiblemente muchos de estos incidentes permanecerían ocultos.

Igor Sinitsyn, asistente del jefe de la KGB Yuri Andropov, habló en una entrevista en ‘The Observer’ de lo que vió en la oficina de su jefe: un extenso dossier sobre el fenómeno OVNI, que trataba acerca de la aparición en 1977 de un extraño objeto volador sobre Petrozavodsk.

La documentación incluía no sólo imágenes y testimonios de quienes lo vieron, sino también el seguimiento que se le dio al caso en la prensa extranjera, como un artículo publicado en la revista alemana ‘Stern’ que llamó especialmente la atención a Andropov por lo que fue traducido detalladamente.

Dicho material fue leído cuidadosamente por el propio jefe de la KGB, quien afirmó a su asistente que estaba familiarizado con el contenido de dicho artículo y que en su carpeta tenía más pruebas que lo corroboraban. Esta contenía informes oficiales de contra inteligencia de encuentros con OVNIS, calificados de máximo secreto. Debido a ese incidente, Andropov ordenó que cada soldado encargado de la vigilancia de fronteras y complejos militares debiera de ahora en adelante reportar a la KGB todos los casos de avistamientos de naves extraterrestres de los cuales tuvieran conocimiento.

Durante trece años diversos científicos y el ejército de la URSS trabajaron estrechamente en la investigación de fenómenos paranormales observados en el cielo, en el territorio de la Unión Soviética. Un programa de investigación secreto, llamado “la red” empezó a partir del 1 de agosto de 1978. Debido a la naturaleza secreta de los trabajos sobre dichos fenómenos, la cobertura en los medios de comunicación era bastante limitada y censurada.

Años más tarde, después de cerrar el Proyecto (si es que de verdad fue cerrado, ya que existen datos que afirman lo contrario)diversos ufólogos comenzaron a buscar los documentos existentes de ‘la red’. Mr. Knepp, productor de la televisión estadounidense y el ufólogo Mr. Graham, fueron los primeros en buscar los documentos existentes del Proyecto, encontrando a personas que, de alguna manera, estaban vinculadas con el proyecto y los utilizaron para recuperar algunos archivos que todavía no se habían vendido. Por sólo unos pocos miles de dólares fueron compradas las descripciones de los 400 casos más misteriosos, que incluían los expedientes de los encuentros de los aviones soviéticos con los Ovnis y de los testigos que presenciaron esos fenómenos.

Uno de los casos más llamativos que se describe en los documentos de “la red” es sin duda la descripción del aterrizaje de un OVNI y el contacto con los humanos: “En junio de 1979, unas naves, con diseño de origen desconocido, aterrizaron y desembarcaron en las afueras de la ciudad Derzhavinsk de la Región Turgay, en la República de Kazahstan de la URSS. La tripulación de las naves pasó alrededor de 24 horas en la zona, haciendo reconocimiento, ensayos y algunas investigaciones (probablemente atraídos por un grupo de niños). Consta que no causaron daño alguno a los humanos.”

Lev Guindilis, que en aquella época era secretario del departamento de la Academia de Ciencias de la URSS, confirmó en unas declaraciones que la Unión Soviética posee valiosa documentación sobre la existencia real de satélites artificiales extraterrestres que visitan nuestro planeta.

Tras el fin de la Unión Soviética, algunos de esos documentos fueron a parar en 1991 a manos del cosmonauta Pavel Popovich, especialista en el estudio de los Ovnis. En dicha carpeta había 124 páginas impresas, sobre informes y encuentros con Ovnis. Lamentablemente, dicha información que se le ofreció solo era una parte del contenido original, por lo que gran parte continúa fuera del alcance público.  

Otros archivos secretos de la URSS describen razas extraterrestres visitando la Tierra. Los hijos de un fallecido funcionario ucraniano habrían encontrado un libro perteneciente a los servicios secretos rusos en donde se describen más de cincuenta razas alienígenas que han visitado la Tierra. El libro de las razas extraterrestres es uno de los documentos más controvertidos y originales de la etapa en la que Rusia fue dominada por el comunismo. La primera edición del libro fue publicada en el año 1946 y fue destinada a informar a los agentes secretos de que varias razas alienígenas estaban visitando nuestro planeta en ese momento.

El almirante Yury Beketov, un ex comandante de uno de los mejores submarinos nucleares de la URSS, llevó a cabo maniobras de guerra en la región del triángulo de las Bermudas. Durante una misión nocturna, Beketov describió cómo los sistemas críticos de a bordo del sumergible se volvieron locos, el operador de sonar le sorprendió el seguimiento de masivos sumergibles moviéndose a velocidades increíbles en la distancia y por debajo de su barco. Aunque muchos de la tripulación estaban asustados, continuaron realizando sus tareas sabiendo que el barco sería embestido.Según las lecturas del sonar,  los misteriosos objetos viajaban a 650 kilómetros por hora bajo el agua.

Beketov está seguro de que las naves estaban funcionando con principios físicos desconocidos para los seres humanos. Como acertadamente señala, 650 kph en la atmósfera no es demasiado difícil de lograr, pero bajo el agua con la resistencia y densidad, es casi imposible, no habiendo tecnología conocida capaz de alcanzar siquiera la mitad esa velocidad.

Los seres que han creado esos objetos materiales nos superan por mucho en desarrollo. Incluso se puede sugerir que, en las profundidades del océano junto con nosotros, existe otra civilización antigua. ¿O es que son alienígenas de otros mundos, ocultos a los ojos humanos en las aguas profundas? Es evidente que estamos siendo vigilados por estas naves en todo el mundo, no solo a través de nuestro espacio aéreo, sino también desde las profundidades de nuestros mares”.

Por lo visto, los OVNIS siguen siendo considerados un tema de seguridad nacional, por lo que es poco probable que muchos de los documentos del archivo original se hagan públicos algún día.

Si te ha gustado este artículo puedes darle al like y compartirlo en tus redes sociales. Además, puedes seguirnos en Facebook y Twitter para conocer todas las novedades de nuestro blog y comentar nuestros post.

Dejar respuesta