Muchas son las teorías, pero a día de hoy desconocemos la verdad sobre nuestro origen. La teoría aceptada por la Ciencia, la evolutiva, no logra explicar en su totalidad el rápido cambio que sufrieron nuestros antepasados. Es aquí donde las teorías extraterrestres cobran fuerza y logran explicar esos eslabones perdidos desde el origen de los tiempos.

Bajo la apariencia de ángeles o dioses, una inteligencia extraterrestre podría haber inspirado nuestras creencias y tutelado nuestro desarrollo en la más remota antigüedad. Erich von Däniken, Peter Krassa, Peter Kolosimo, Zecharias Sitchin y tantos otros utilizaron esta teoría para defender la posibilidad de que la humanidad fuera instruida por seres de otros planetas.

Zecharias Sitchin nos dio su interpretación de las tablillas de barro de la cultura sumeria, donde se narra la historia de los Anunnaki desde su llegada a la Tierra. Los Anunnaki, alienígenas venidos del planeta Nibiru, llegaron a la Tierra hace 450.000 años en búsqueda de oro para proteger la atmósfera de su planeta. Según Sitchin, las difíciles condiciones de trabajo para la extracción del precioso mineral, obligó a los Anunnaki a crear una especie de obrero primitivo al que denominaron el “Adamu”, que según Sitchin este sería nuestro origen.

En el Museo de Turín (Italia) se conservan 160 fragmentos de un papiro conocido como Canon de Turín. Se trata de una lista apócrifa de reyes, descubierta en 1822 en la antigua Tebas. el documento refiere que en el principio de los tiempos, Egipto fue gobernado durante 11.000 años por un grupo de seres, mitad hombres, mitad dioses, a los que denomina Shemsu-Hor, los compañeros de Horus. Los jeroglíficos de la V Dinastía hallados en Sakkara se refieren a ellos como “los brillantes” o “los resplandecientes” una denominación muy común en otras culturas para referirse a dioses que bajaron de las estrellas e instruyeron a los humanos.

Al sur de Argelia, se extiende el desierto del Tassili. En la década de los cincuenta, el naturalista galo Henri Lhote descubrió allí un santuario de arte rupestre. Más de 15.000 pinturas que muestran la evolución de la fauna y las costumbres humanas en el macizo de Tassili n’Ajjer desde hace más de 8.000 años. Lhote descubrió una pintura de seis metros de altura que bautizó como “el Gran Dios Marciano”. Vestía lo que parecía un traje hinchado, como el que emplean los astronautas en el espacio, dotado de escafandra y una sola abertura.

Los antiguos habitantes de China se autodenominaban “hijos del cielo”. China posee una de las culturas más antiguas del mundo, con una historia que se remonta a más allá de seis mil años atrás, Qin Shi Huang, el primer emperador de la china unificada que fue considerado por sus súbditos como un dios (y es aquí donde la antigua mitología china nos habla de la posible presencia de extraterrestres en la antigüedad) según algunos registros milenarios chinos, el dios-emperador Qin Shi Huan, emergió del cuerpo de un dragón de fuego.

Otro claro ejemplo es del escritor Wang Jia que vivió bajo la dinastía de los Tshin, relata en su libro ‘Reencuentro’, una historia acaecida en el siglo 4 AC: “durante los 30 años del reinado del emperador Yao, una inmensa nave flotaba por encima de las olas del mar del Oeste. Sobre esta nave, una potente luz se encendía de noche y se apagaba de día. Una vez cada 12 años, la nave daba una vuelta por el espacio”.

En ‘Observaciones del Cielo’, otro historiador, que vivió entre los años 960 y 1279, nos da una imagen todavía más clara de esta nave del cielo, afirmando de ella: “había una gran nave voladora expuesta en el palacio de la Virtud bajo la dinastía de los Tang. Medía más de 50 pies de largo, y resonaba como el hierro y el cobre, resistiendo perfectamente a la corrosión; se elevaba en el cielo para retronar después, y así continuamente”.

En América nos encontramos con Viracocha, el gran dios creador en la mitología pre-Inca. Fue una de las más importantes deidades en el Imperio Inca y visto como el creador de todas las cosas. Según los relatos transmitidos de generación en generación, Viracocha creó el universo, Sol, Luna, estrellas, el tiempo e hizo que el sol se moviera sobre el cielo y después, creó la civilización.

Como podéis ver en esta primera parte os dejamos algunos ejemplos de cómo muchas culturas alrededor del mundo nos hacen referencia a seres venidos del cielo de aspecto extraño que habrían intervenido en la creación de los seres humanos y nos habrían acompañado a lo largo de la historia, pero ¿cuál es vuestra teoría?

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