Dada la inmensidad del Universo, las probabilidades de que exista vida inteligente son muy altas, por ello se han ido enviando mensajes al espacio esperando encontrar respuesta a la pregunta que todos nos hacemos ¿estamos solos en este infinito Universo?

Desde que comenzó la exploración del espacio existieron distintos intentos para comunicarse con seres inteligentes de otro planeta. El primero fue registrado el 19 de noviembre de 1962, cuando científicos de la ex Unión Soviética enviaron un mensaje en morse desde el Radar Planetario Evpatoria (localizado en Crimea) con dirección a Venus, con la palabra MIR (“paz” y “mundo” en ruso) y luego las palabras LENIN y CCCP (el acrónimo en ruso de la URSS).

Varios fueron los intentos de establecer contacto con otras inteligencias enviando un mensaje codificado por radiofrecuencia desde la imponente antena de Arecibo, el 16 de noviembre de 1974. El mensaje fue enviado en la dirección del cúmulo de estrellas (Cúmulo Globular) llamado M13. Situado en la dirección de la constelación de Hércules, a una distancia de unos 25 000 años luz, está formado por unas 400.000 estrellas. Ese mensaje consistía en una imagen con nuestra forma humana, cuántos somos en el planeta, nuestra posición en el cosmos, la manera de transmitir la vida (el ADN), de qué estamos hechos y el lugar desde dónde se envió el mensaje. Existe polémica alrededor de este mensaje ya que aparentemente ha sido respondido.

La señal WOW

La señal Wow es el nombre por el que se conoce una señal de radio detectada por el Dr. R. Jerry Ehman, el 15 de agosto de 1977, mientras trabajaba en un proyecto de SETI en el gigante radio-telescopio Big Ear de la universidad de Ohio. La misteriosa señal era de origen no-terrestre y no-solar, duró 72 segundos y no se ha vuelto a detectar nunca más. Cuando Jerry R. Ehman, analizó los registros del ordenador, se quedó perplejo al reconocer el patrón del registro, sorprendido de cómo la señal resultaba casi la prevista para una señal interestelar en la antena en cuestión y pintó un círculo alrededor de la señal escribiendo el comentario “wow” al lado. Este comentario se convirtió en el nombre de la señal.

El código de la señal

El código circundado 6EQUJ5 describe la variación de la intensidad de la señal. Un espacio denota una intensidad entre 0 y 0. 999.., los números 1-9 denotan las intensidades correspondientemente numeradas (a partir del 1.000 al 9.999…), y las intensidades de 10.0 y superiores son denotadas por una letra (‘A’ corresponde a las intensidades entre 10.0 y 10.999…, ‘B’ a 11.0 a a 11.999… etc.).El valor ‘ U ‘ (una intensidad entre 30.0 y 30.999…) era el más alto detectado por el telescopio. La anchura de banda de la señal es algo menos de 10 khz (cada columna en el listado corresponde a un canal de 10khz y la señal está solamente presente en una columna). Se han dado dos valores para esta frecuencia: 1420.356 MHz (J. D. Kraus) y 1420.456 MHz (J. R. Ehman). Curiosamente ambos son muy cercanos a la frecuencia de la línea del hidrógeno (1420.405 MHz). Se han dado dos coordenadas posibles: * R.A. = 19h22m22s ± 5s* R.A. = 19h25m12s ± 5s.

La fuente de la señal parece que se localizaba en la constelación de Sagitario. Hoy todavía no nos han explicado cuál es el origen de esta señal que se califica como uno de los mayores misterios científicos contemporáneos. Hay todo tipo de teorías, desde que es de origen extraterrestre, hasta que pudo ser una interferencia. Se han recibido muchas más señales de origen desconocido que provenían del exterior, pero ninguna ha sido tan intensa y duradera como la señal Wow.

Principalmente son tres las hipótesis que explican este fenómeno: la señal provenía de una emisión de radio de un satélite artificial que atravesó esa órbita en ese instante. La emisión de radio fue producto de un acontecimiento astronómico de enorme potencia o la señal tiene su origen en una civilización extraterrestre con un potente transmisor. Mucho se ha especulado sobre esta última, alegando que de querer comunicarse con otra civilización se debería usar la frecuencia del hidrógeno. En el año 2016, un grupo de investigadores del Center of Planetary Science propone una nueva hipótesis que argumentaba que un cometa podría ser el culpable de todo. No sabían cuál de los dos, pero los llamados 266/P Christensen o P/2008 Y2 (Gibbs) podrían tener la llave del enigma.

El 20 de agosto de 1977, se inició el más largo viaje de la historia de la humanidad. Ese día la NASA envió dos naves al espacio: La Voyager 1 y la Voyager 2. Tenían una doble misión, por un lado explorar las zonas más alejadas del sistema solar, y después, surcar eternamente el espacio interestelar transmitiendo un mensaje de la Tierra: una grabación de nuestras voces, nuestra música, y nuestras imágenes, por si algún día otros seres inteligentes encuentran la nave en algún punto del universo. La NASA ha admitido que alguien tomó el control de la sonda Voyager 2 y se envían datos en un idioma desconocido.

Tratar de contactar con hipotéticas civilizaciones extraterrestres enviando transmisiones de radio al espacio es imprudente, acientífico, falto de ética y potencialmente catastrófico. Así de tajante se ha expresado un grupo de astrónomos del SETI.

David Brin, astrónomo, filósofo y galardonado escritor de ciencia ficción, comentó: “todo esto está muy bien si solo te estuvieras poniendo en riesgo a ti mismo. Pero cuando esos riesgos son impuestos a nuestros hijos y a toda la humanidad, ¿es mucho pedir que lo discutamos primero?”.

Lucianne Walkowicz, astrofísica en el Adler Planetarium de Chicago, comentó que el contacto también podría tener un final catastrófico para la humanidad: “existe la posibilidad de que, si enviamos mensajes con la intención de llamar la atención de una civilización inteligente, quizá esa civilización no tendría en mente intereses positivos para nosotros

Stephen Hawking nos avisa: “seguramente existen” aunque aconseja que los humanos eviten mantener el contacto con ellos: “debemos tener cuidado con posibles respuestas a señales extraterrestres.” El profesor ha asegurado que es “perfectamente racional” asumir vida inteligente en otros lugares, aunque advierte de que “los extraterrestres posiblemente harán incursión en la Tierra para proveerse de recursos y luego se irán.  Algunos extraterrestres evolucionados podrían haberse convertido en nómadas y tener intención de colonizar los planetas a los que llegaran”, afirma en la serie ‘En el universo con Stephen Hawking’. El físico compara lo vivido por los nativos con la llegada de Cristóbal Colón, sugiriendo que una civilización avanzada podría intentar colonizarnos.

¿Estamos haciendo lo correcto?

WOW señal recibida en SET en 15 de agosto 1977:

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