En la noche de los tiempos, nuestro planeta fue colonizado por algunas razas de extraterrestres antes de la existencia de la raza humana. Algunos de ellos se fueron, pero otros fueron al interior de la Tierra donde todavía podrían vivir en la actualidad. Paralelamente, en algún punto del camino de la evolución, se haya una raza de seres nativos de la Tierra: los reptilianos.

El invierno nuclear producido por la caída de un meteorito diezmó a los dinosaurios. Una raza de pequeños dinosaurios que caminan en dos patas sobrevive y se desarrolla con una forma vagamente humanoide. Es probable que estos seres se escondieran debajo de la tierra después del gran impacto que destruyó gran parte de la vida del planeta, evolucionando debajo de la superficie. Se dice que estos seres, con el paso del tiempo y la aparición humana, se vieron obligados a permanecer en las profundidades del planeta, evolucionando paralelamente a la raza humana, esperando el momento oportuno para volver a la superficie.

En la Biblia hebrea se encuentran descripciones de estos reptilianos, también en los templos de Sudamérica existen representaciones pictóricas de ellos, y a través los hombres sabios de la India, tiene relatos de estos seres, y en las montañas asiáticas se describieron a esta especie reptiliana, y los chamanes del continente africano recogen en sus mitos y leyendas, a estos seres reptilianos.

Archivo Lacerta

Hace varios años se revelaron dos entrevistas que un periodista anónimo (que se daba a conocer como Oleg K.) habría realizado a un ser de esta especie. Las entrevistas en cuestión se habrían llevado a cabo en territorio sueco el 16 de diciembre de 1999 y el 24 de abril del año 2000 respectivamente. Las entrevistas están rodeadas de misterio, su presunto autor jamás salió a la luz, y de acuerdo con su contenido se le realizaron a una mujer reptiliana llamada Lacerta.

“Soy un ser reptiloide hembra, perteneciente a una raza reptil muy vieja. Nosotros somos los nativos de la Tierra y nos mantenemos en este planeta desde hace millones de años. Aparecemos en sus escrituras religiosas, en su Biblia Cristiana y en muchas de las tribus humanas antiguas que eran conscientes de nuestra presencia y que nos rindieron culto como dioses; los egipcios, los incas y muchas otras tribus ancestrales son algunos ejemplos. Su religión cristiana entendió mal nuestro papel en su creación, ya que nosotros aparecemos como la ‘serpiente maligna’ en sus escrituras.”

Lacerta afirma que la evolución de una especie inteligente es un proceso extremadamente lento, que puede durar decenas de millones de años. Ellos, los reptilianos, serían los descendientes de una especie de dinosaurios humanoides que habrían sobrevivido al gran cataclismo de hace 65 millones de años.

La evolución del ser humano, en cambio, habría sido increíblemente acelerada (en un lapso de menos de dos millones de años). Lacerta justifica esto afirmando que se trató en verdad de un caso de ingeniería genética por parte de varias especies extraterrestres, interesadas en crear una nueva especie fácil de manipular en la superficie. De acuerdo con la entrevista, la evolución de nuestra sociedad no es un caso natural en nuestro planeta. Los reptilianos se habrían refugiado en sus ciudades subterráneas tras la llegada de los primeros extraterrestres.

Esta parte Lacerta no la trata en profundidad, enfatizando en cambio sobre las características de la sociedad humana temprana y la existencia de siete civilizaciones complejas antes de la nuestra. De acuerdo con la reptiliana, esto no se debería a causas naturales, sino a la interferencia de las especies extraterrestres que estarían interesadas en mejorar nuestras características.

La más importante de estas especies sería conocida como Illojim y habría estado muy interesada en mantener la mente humana bajo control y fuera de la influencia de los reptilianos. Por esta razón, se les habría inculcado el temor a las regiones subterráneas y una religión que considera el submundo como el origen del mal. También de allí la tradición que afirma que la serpiente (un reptil) es la culpable de los males del hombre.

Lacerta afirma que muchos de los objetos que datamos hace tres o cuatro mil años en realidad son muy anteriores y fueron meramente adoptados por las nuevas civilizaciones (puntualmente, habla de las pirámides, de las que afirma tienen más de sesenta mil años). No está del todo claro por qué los reptilianos prefirieron sus ciudades subterráneas a recuperar la superficie, pero en todo caso la dejaron a los humanos.

Lacerta afirma también que existen más de catorce especies inteligentes en nuestro planeta, dos de las cuales ni siquiera provienen de nuestro universo. Muchas de estas especies son una amenaza para nosotros, pero a algunas les somos completamente indiferentes y se encuentran en un plano en el cual nos consideran poco más de objetos curiosos de estudio.

Los mismos reptilianos nos consideran animales (aunque inteligentes) y nos usan como objeto de estudio. Lacerta estaría en la superficie precisamente en una misión de este tipo; habría decidido revelarse ante nosotros para advertirnos de la inminencia de una guerra con una inteligencia extraterrestre, guerra que comenzaría en menos de dos décadas y para la cual debemos prepararnos.

“Si usted me pregunta si yo soy un extraterrestre, debo contestar no. Nosotros somos nativos de la Tierra. Teníamos y tenemos algunas colonias en el sistema solar, pero somos originarios de este planeta. Este es de hecho nuestro planeta y no el suyo, nunca fue suyo “.

Sobre la veracidad de dicho documento jamás se ha pronunciado ninguna persona o institución en forma oficial. El archivo Lacerta  puede producir escepticismo pero principalmente creo que merece nuestra atención.

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